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© 2015 ELS FILMS DE LA RAMBLA S.A. ||  VENTURA PONS

Un home madur i malalt, professor de literatura medieval, ha fet revisió de la seva vida i ha decidit, entre dubtes, què és el que li interessa deixar als demés quan hagi desaparegut. Una herència en forma d'assaig, basada en "El llibre de l'Amic i de l'Amat" de Llull, que ha insertat a la memòria del seu ordinador personal.


Al millor i més antic del seus amics li fa nosa una herència que pugui estar contaminada per la por de la mort.

1998
AMIC AMAT
AMIC AMAT

Un home madur i malalt, professor de literatura medieval, ha fet revisió de la seva vida i ha decidit, entre dubtes, què és el que li interessa deixar als demés quan hagi desaparegut. Una herència en forma d'assaig, basada en "El llibre de l'Amic i de l'Amat" de Llull, que ha insertat a la memòria del seu ordinador personal.
Al millor i més antic del seus amics li fa nosa una herència que pugui estar contaminada per la por de la mort.


El millor i més recent dels seus alumnes es nega a acceptar d'ésser l'hereu; pretén així preservar una fosca i ambigua llibertat.


Aquell millor i més antic dels seus amics està casat i té una filla. Un home gairebé feliç, amb les coses clares, a qui la seva dona estima tant i tant i tant... Llàstima que la filla, en canvi, vingui a explicar'ls-hi un determinat petit problema. Però és ella qui realment té problemes?
Els cinc personatges, en una cursa quasi contra rellotge, es barallen, lluiten i s'agredeixen, tots contra tots, a la vegada que descobreixen mútuament l'arrel dels seus afectes, de les seves passions, i reconsideren quasi traumàticament el seu futur. Un futur completament incomprensible però del que, segons per qui, depén la salvació.

 

Una batalla. On són els vencedors, on són els vençuts

 
AMIC AMAT
VO/

MAKING OF

 
AMIC AMAT

LA MIRADA LIBRE

Extracte del llibre d’Anabel Campo Vidal

 

Actrius había sido una experiencia muy gratificante tanto para Benet como para mí. Y él tenía otro texto, “Testament”, tremendamente atractivo. Iba por mi undécima película y me apetecía hablar de una temática que evidentemente no te planteas a los treinta años, pero que llega un momento en que aparece, está ahí y empieza a interesarte, a apasionarte. Testament, que enseguida titulé Amic/Amat, presentaba ese tipo de historia que me fascinaba, por ella misma y por su maravillosa y fuerte carga emocional.

 

Probablemente no habría interesado a ningún productor convencional: el último día de su vida, un maduro profesor universitario, homosexual, sabe que va a morir y decide que no quiere sufrir, o sea, pide la eutanasia. Tras descubrir que había estado enamorado de su mejor amigo, también profesor en la universidad, se interesa por un brillante estudiante al que desea transmitir su legado intelectual, su herencia, pero resulta que el joven es un rebelde inconformista que se gana la vida como prostituto masculino y rechaza toda aproximación física e intelectual. Entre ambos se establece una relación sadomasoquista más que notable y el profesor recibe una paliza impresionante y acaba pidiendo de nuevo ayuda para morirse. Supongo que esta lectura, el nudo melodramático de la historia, es la que haría cualquier productor haría en su sano juicio, pero afortunadamente la mayor ventaja de ser director-productor es la libertad de elección: la apuesta por historias personales que te chiflan, aunque a cambio asumas los riesgos que conlleva. Pero sin riesgo no hay emoción posible.

 

Por un lado está la acción, pero por debajo (o por encima) el gran, atractivo y fascinante tema que plantea: el testamento, la herencia, la continuidad: cómo podemos incidir para que el futuro de las nuevas generaciones sea mejor. Es un tema impresionante. ¿Qué es lo que dejamos? La herencia heterosexual se focaliza siempre en función de la continuidad biológica de la especie. ¿Pero, existe una herencia homosexual? ¿Puede conseguirse a través de un legado inseminado intelectualmente? ¿Hay un paralelismo entre ambas? Los cinco protagonistas se quieren y se agreden, luchan por ellos mismos, por su realización y por su futuro. Y por el futuro de los que tienen que llegar.

 

Quien va al cine es normalmente gente joven; lo que pensé es que podían encontrar interesante esa lucha entre generaciones: la de los mayores (simplificando: la de mayo del 68, que es la mía), presentada con todo lo bueno y todo lo malo, con toda su grandeza y toda su miseria. Gente que se desencuentra, lucha y cae en lo que sea, pero que a la vez piensa positivamente en el futuro, en cómo mejorar las cosas para los que vengan. Fanny, Pere y Jaume tienen una misma idea en la cabeza. La generación siguiente, la de Alba y David, rechaza, como les corresponde por su edad, ese interés por el legado: no lo quieren pero se rendirán ante su evidencia. Y aquí hay un mensaje muy positivo. Yo hice esta película porque tiene un contenido maravilloso. Así como en Actrius tenía claro que quería respetar el sentido del acto teatral de la pieza original de Benet i Jornet, aquí la visión es diferente. Las últimas películas que había rodado eran obras de teatro, pero en cada una de ellas aplicaba, en su adaptación al cine, un concepto diferente. Cuando hablé con Benet, me dijo que le apetecía escribir el guión. Sería como un generoso regalo. Lo primero que me sugirió fue la posibilidad de introducir los personajes de las mujeres –Fanny y su hija Alba– porque la obra de teatro era sólo con los tres hombres y no aparecía nadie más. Fanny y Alba marcan un contrapunto a la historia de Jaume y David. Benet peinó, limpió el diálogo, incluso demasiado, del texto original. Una vez acabado el guión, tuve que recuperar fragmentos de la obra teatral, me parecía que eran importantes. Para escribir el personaje de Fanny incorporó situaciones, pequeños momentos de otros personajes de obras suyas. El monólogo de Fanny tiene algo de la mujer de “Fugaç”, su obra sobre el incesto.

 

Tuve la suerte de encontrar el protagonista en Josep Maria Pou: ha aportado mucho al viejo profesor, su mejor creación en cine. Le ha dado una dimensión extraordinaria, con una construcción psicológica de gran solidez y llena de matices. Cuando ves la película lo sientes físicamente. Es un trabajo hecho con una gran técnica pero también con gran emoción. ¡Cómo sentimos sus silencios! A su lado, David Selvas está espléndido, da la talla. David es el único de los actores que interpretó la obra en teatro, que, por cierto, había dirigido Sergi Belbel. A Benet, a Belbel y a mí nos une el interés por el trabajo respectivo que muchas veces se entrecruza. En Amic/Amat hay momentos sublimes como el de la Sardà (Rosa considera este trabajo como su mejor interpretación en cine) llorando en la azotea, delante de la iglesia de Santa María del Mar. En el rodaje, en esa noche de verano, la Sardà nos dejó sin aliento, sobrecogidos por la intensidad de cada una de las tomas que rodé, creo que nueve, todas magistrales. Es una secuencia que quedará para siempre. Y la sorpresa: Mario Gas, con su convincente intimidad... No me extrañan los premios y nominaciones de interpretación que han recibido los actores de esta película; su trabajo me enorgullece especialmente.

 

La película fue bastante bien de público. Volvimos (segundo año) a la Berlinale y de ahí a unos cuarenta o más festivales por todo el mundo. Es un circuito que cada año me honra con su selección. Ha obtenido muchos premios donde hemos concursado: en Italia, Francia, Portugal, República Dominicana. En España nos dieron el Ondas, varias nominaciones por el guión, para Pou y para Gas en los Goya y el premio Paco Rabal para David Selvas como mejor actor joven. Ha tenido un gran reconocimiento en todas partes y una buena ducha de agua fría en Francia, donde me insultaron en el estreno parisino. La actitud de una parte de la prensa francesa con los realizadores que llegamos del sur de los Pirineos (prácticamente no se salva casi nadie) empieza a ser preocupante. Supongo que tiene que ver con el problema que hay entre ellos, directores y críticos, pero su agresividad nos está perjudicando a nosotros, que somos tan débiles. ¿Alguien pondrá el cascabel al gato?

 

Me gustaría mucho volver a trabajar con Benet i Jornet. Hay un texto suyo que siempre me ha gustado, “Desig”, pero todavía no he encontrado su concepto cinematográfico; tiene además algún problema de verosimilitud que no sé superar. Es un autor al que admiro profundamente y al que volveré. No sé cómo ni cuándo, pero volveré.

 

Ventura Pons

 
AMIC AMAT

DIRECCIÓ I PRODUCCIÓ 

VENTURA PONS

 

GUIÓ

basat en Testament de JOSEP M. BENET I JORNET 

 

CAP DE PRODUCCIÓ 

XAVIER BASTÉ

 

MÚSICA

CARLES CASES

 

FOTOGRAFIA

 JESÚS ESCOSA

 

MUNTATGE

 PERE ABADAL

 

ART DIRECTOR

 BEL·LO TORRAS

 

SO DIRECTE

BORIS S. ZAPATA 

 

LABORATORI 

IMAGE FILM 

 

ESTUDI SO 

Q.T.LEVER 

 

ESTUDI MUNTATGE

MONTAJE DE MOZART 

 

Una producció de Els Films de la Rambla, S.A. amb la col.laboració de Televisió Espanyola, Televisió de Catalunya i Canal +

 
AMIC AMAT
 
 
AMIC AMAT

Berlín, Hamburg, Colònia, Freiburg i Braunschweig (Alemanya)

Brusel·les (Bèlgica)

Rio de Janeiro i Sao Paulo (Brasil)

Torino, Bolònia, Roma, i Càller (Itàlia)

Londres i Manchester (UK)

Seattle, San Francisco, Philadelphia, Chicago, Sant Louis, Puerto Rico, New Haven, Tampa, Rochester, Portland, Denver, AC/Los Angeles i LC/New York (EUA)

Montreal, Toronto, Ottawa, Quebec i Vancouver (Canadà)

Paris, Annecy, Toulouse, Nantes, Dijon, Foix i Bordeaux (França)

Troia i Lisboa (Portugal)

Espoo i Turku (Finlàndia)

Amsterdam (Holanda)

Tessalònica (Grècia)

Santo Domingo (Rep. Dominicana)

La Habana (Cuba)

Bogotá (Colòmbia)

Luxembourg (Luxembourg)

Istambul (Turquia)

Tel-Aviv, Haifa i Jerusalem (Israel)

Varsòvia (Polònia)

Santiago i Valdivia (Xile)

Caracas (Veneçuela)

Montevideo (Uruguai)

Belgrad (Sèrbia)

Buenos Aires (Argentina)

Cape Town (Sudàfrica)

Sidney (Austràlia)

Seúl (Corea)

Berna (Suïssa)

Mèxic (Mèxic)

Hong Kong (Xina)

Osca, Valladolid i San Sebastián (Espanya)

Mèxic D.F. i Monterrey (Mèxic)

Kiev (Ukrania)

Bogotà (Colombia)

Zúrich (Suiza)

Abidjan (Costa de Marfil)

Kinshasa (Congo)

La Paz (Bolivia)

El Cairo (Egipto)

Lisboa (Portugal)

Panama (Panama)

Vilna (Lituania)

San Salvador (El Salvador)

Manila (Filipinas)

Costa Rica (Rep. Costa Rica)

Ankara (Turquía)

Hanoi (Vietnam)

Tallin (Estonia)

Windhoek (Namibia)

Helsinki (Finlandia)

Tegucigalpa (Honduras)

Bamako (Mali)

Quito (Ecuador)

Miami (EUA)

Lió ( França)

 

Premis: 

Premi Especial del Jurat Ondas 99. Ventura Pons: Millor Director (Premi San Pancracio).

David Selvas: Millor Actor (Premi Paco Rabal).

J.M. Benet i Jornet: Millor Guió (Festival de Troia).

Millor Pel·lícula (Festival de Santo Domingo).

Millor Pel·lícula i Millor Guió (Festival de Toulouse).

Premis Butaca: Millor Pel·lícula i Millor Actor: Josep M. Pou.

MedFilmFest Roma: Menció Especial del Jurat.

Millor Actor: Josep M. Pou (Festival de Burdeos).

Menció Honorable del Jurat (New Haven Film Fest).

Nominacions Premis CEC (Cercle d’Escriptors Cinematogràfics): Josep M. Pou: Millor Actor i J.M. Benet i Jornet: Millor Guió. Nominacions Premis Goya 2000: Millor Actor Protagonista: Josep M. Pou, Millor Actor Repartiment: Mario Gas, Millor Guió: J.M. Benet i Jornet

 

AMIC AMAT

AMIC AMAT

 

HIJOS & AMANTES

Con un sistema de producción (una película por año) que recuerda al de Woody Allen, Ventura Pons parece crecer, en hondura y habilidad narrativa, a cada nueva entrega de su trabajo. Tras Carícies, basada en una obra de Sergi Belbel, el director catalán vuelve a Benet i Jornet, al que ya adaptó, con notabilísimos resultados, en Actrius, para mi gusto su mejor película... hasta Amic/Amat. Como Actrius, Amic/Amat es un relato en torno al tema de la herencia. Un profesor de literatura (Josep Maria Pou), tras una larga estancia en el extranjero, vuelve a Barcelona para morir, víctima de una enfermedad terminal. El profesor ha estado locamente enamorado dos veces en su vida: La primera, en su juventud, de un compañero de universidad (Mario Gas), ahora casado y con una hija, y la segunda, de un estudiante (David Selvas) de un talento superlativo, pero violento y salvajemente nihilista, al que el profesor quiere "salvar", convirtiéndole en una suerte de heredero espiritual. Como pronto descubrirá, el muchacho 1) se gana la vida como chapero, 2) ha dejado preñada a la hija de su amigo y, 3) tiene menos ganas de ser salvado que Jodie Foster en Taxi Driver. A la trama original, eminentemente masculina, de Testament, la pieza en la que se basa Amic/Amat, Benet i Jornet, responsable del guión, ha añadido una segunda, centrada en los personajes de la madre (Rosa Maria Sardá) y la hija (Irene Montalá), que complementa admirablemente este melodrama de padres e hijos (o, parafraseando a Lawrence, de hijos y amantes) y desarrolla el sugestivo tema de la "vida por procuración": La madre que envejece y quiere seguir viviendo a través de la juventud de su hija.

El ritmo narrativo, denso e inusualmente intenso (para los tiempos que corren), hace olvidar la convención del rosario de coincidencias sobre las que se articula el relato: Una planificación sin ornamentos inútiles, una emotiva banda sonora de Carles Cases (en la línea sinfónica del Georges Delerue de L'important c'est d'aimer, otro título posible para esta película) y, por encima de todo, un quinteto de interpretaciones superlativas hacen de Amic/Amat la mejor película de Ventura Pons y una de las más hermosas y "adultas" del cine español.

Los dos ases de Amic/Amat son, indiscutiblemente, esa pareja de monstruos de la escena formada por Josep Maria Pou y Rosa Maria Sardá. Josep Maria Pou, en el papel del homosexual maduro que busca asirse desesperadamente a la vida, está impresionante, casi un cruce entre Erland Josephson y Philippe Noiret: Demasiado tiempo malgastado, cinematográficamente, en personajes secundarios, el trabajo de Pou es una "recuperación" por todo lo alto, que puede valerle todos los premios del año, igualado en voltaje por Rosa Maria Sardá, igualmente inmensa reteniendo todo su dolor bajo una capa de constante jovialidad. Mario Gas, en su retorno a las pantallas, sirve con absoluta justeza el difícil rol de un hombre cuyo mundo salta por los aires en pocas horas, y en el apartado de fulgurantes confirmaciones resplandecen la fiereza de David Selvas y la sinceridad de Irene Montalà. No se la pierdan.

Marcos Ordoñez

FOTOGRAMAS

Llama poderosamente la atención que un director español haya sido capaz, en estos tiempos tan duros para la creación en libertad de dar un giro en redondo a su trayectoria y encontrar el sistema de hacer cada año una película estupenda sin trampa ni cartón. El por qué de las cosas, Actrices, Caricias y ahora Amigo/Amado son el resultado de esta operación de limpieza moral, de íntima sinceridad y coherencia, que Ventura Pons ha llevado a cabo como quien no quiere la cosa, situándose entre los mejores directores de nuestro cine.

Pons vuelve a un texto teatral de Benet i Jornet, que el dramaturgo ha reescrito con el director para su puesta en imágenes, añadiendo dos personajes femeninos a los tres protagonistas masculinos de la función, sin que el original remozado pierda sentido ni intensidad. Una vez más estamos ante una historia de sentimientos e ideas, en las que se barajan descarnadamente, pero con suma elegancia y con un extremo amor por el idioma -anímense y vayan a verla en catalán, que no les va a pasar nada- temas universales, como el sentimiento amoroso, la proximidad de la muerte, la decadencia física, el paso del tiempo, la búsqueda desde el presente de un sentido a los hechos del pasado, la peternidad, la ambición, las mentiras internas que hacen las veces de muletas de la superviciencia, el verdadero sentido del sexo, el afecto que se gana con el tiempo y que oculta la ausencia del amor, la trascendencia, la remota posibilidad de la herencia en su sentido más esencial, y un larguísimo etcétera.

Porque Amigo/Amado, ya lo habrán adevertido, es una película densa, con escasas transiciones, eso sí, de gran belleza y concisión, en donde no se pierde el tiempo y se va siempre al grano, Una película triste, serena, lúcida y, también, arriesgada, porque se atreve a jugar con la importancia, e incluso la exageración, del azar, de las casualidades, de la acumulación de hechos significativos en un breve lapso de tiempo.

Como si estuviéramos en el teatro y, precisamente porque estamos en el teatro, ya que Ventura Pons está empeñado en conservar la esencia teatral en una textura puramente cinematográfica y sin renunciar a ninguna de las características escénicas de un texto que tiene su origen en la técnica teatral. Ni que decir tiene, que lo consigue. Amigo/Amado está planificada con extraordinario buen gusto y funcionalidad, dando al césar lo que es del césar. Es decir, otrogando el protagonismo a sus cinco actores -seis, con la breve escena de Jordi Dauder-, conscientes de que son ellos los que viven el guión, quienes dan veracidad y vida a los muy ricos personajes salidos de la pluma de Benet i Jornet. Josep Maria Pou, ese gran actor al que llevamos admirando desde hace casi treinta años -¡aquellas Tres hermanas de José Luis Alonso!-, y al que sus maravillosas caracterizaciones en Actrices, La hora de los valientes y Los años bárbaros, no han sido suficientes para que le nominemos este año a los Goya -uno de los flagrantes olvidados de la historia de este premio-, lleva todo el peso de esta película admirable. Está sencillamente inmenso. Su trabajo es riquísimo, matizado en cada mirada, cada cambio de actitud física, cada gesto. Rosa María Sardá, Mario Gas, Irene Montalá y David Selvas se lo ponen muy fácil porque le dan réplica a su mismo nivel. Cinco actores geniales para una gran película

Fernando Méndez-Leite

Guia del Ócio

CORAZÓN Y CEREBRO

Bucear en lo más inaccesible de uno mismo y proyectar el resultado de tan perturbadora incursión sobre una pantalla, sin caer en la impostura o en la pedantería, sólo está al alcance de alguien que suma a su temeraria sinceridad un profundo conocimiento del oficio. Ventura Pons es un cineasta en estado de gracia que desde hace cuatro películas da la espalda sistemáticamente a la moda, a lo superficial, a las interpretaciones sociológicas de la vida, para concentrarse en lo que verdaderamente le importa; a él y a todos en general, aunque muchos se resistan a confesárselo; en lo esencial en la naturaleza de los afectos y los instintos, en la felicidad inaccesible; en la dificultad de entenderse con los demás, en la obsesión del trabajo bien hecho, en la necesidad y en el miedo a mostrarse, en la desesperación con causa de los individuos o en la esperanza especulativa de la especie.
Como empieza a ser habitual, Pons se sirve en Amigo/amado de un texto teatral inteligente y descarnadamente dialogado, magistralmente adaptado por el propio autor, Josep M. Benet i Jornet que alcanza todo su sentido en la voz y en el cuerpo de unos actores magníficos, investidos del saber estar y decir que da la familiaridad con los escenarios. Josep María Pou y Rosa María Sardá centran lo más emocionante de esta película sobre la muerte, la soledad en compañía, el conocimiento de uno mismo y la relatividad del tiempo desde la perspectiva de los que empiezan o terminan de vivirlo, pero los demás, jóvenes y maduros, y sobre todo David Selvas, en un papel especialmente resbaladizo, están a la altura de esta sucesión de confrontaciones a dos que trasciende el origen literario y la apariencia naturalista del proyecto. Ventura Pons ha construido un espectáculo moderno e intemporal, valiente, desgarrado, conmovedor, en el que pasan muchas más cosas de las que se escuchan o se ven a primera vista.

 

A. Bermejo

El Mundo

EL OFICIO DE VIVIR

Que la relación entre Pons y el dramaturgo Josep M. Benet i Jornet podía dar, después del extraordinario trabajo de ambos en Actrices, buenos resultados, parecía asegurado a priori. Y así ha ocurrido: Benet, en el que es su primer guión para la pantalla, ha adaptado con inteligencia una espléndida obra anterior, Testament, a la cual añadió una línea argumental nueva, con lo que aquélla, esencialmente un enfrentamiento entre tres hombres, un maduro profesor de literatura, homosexual y enfermo; un colega, ahora casado, aunque años antes el primer y platónico amor del profesor, y un amoral, aunque brillante alumno de ambos, se ha ampliado ahora con dos personajes femeninos, madre e hija, que amplifican el alcance de la peripecia que se narra.

El resultado es un filme a la vez callado y estremecedor, en el que Pons demuestra su glorioso impudor a la hora de hablar de los sentimientos -de los más importantes, de los que parece banal hablar a buena parte del cine de hoy mismo: del amor, homosexual o no; de la dependencia afectiva, de las herencias recibidas, de la forma en que vemos a quienes ya no tienen nuestra edad-, y en el que Sardà y Selvas, tienen por fin unos personajes redondos, bien construidos, plausibles, a los que agarrarse y a los que sacar un gran partido. En el que la desorientación del personaje que interpreta Mario Gas encuentra en el actor -un pelín por debajo de sus partenaires, no obstante- una complicidad notable.

Y en el que por fin Josep M. Pou ha hallado no ya una ocasión de lucimiento personal, sino sencillamente el papel de su vida: en la hondura de su oficio, en su portentoso saber estar ante la cámara; en su reconcentrado y nada efectista talento obtiene Pons la baza más firme para mantener en pie el sólido edificio -teatral; pero también vital, humano -construido por el sabio Benet i Jornet.

Milito Torreiro

El Pais

"Una maravillosa y terrible obra maestra."

Antonio Gasset

DIAS DE CINE (TVE)

"La intensidad de los sentimientos sugeridos alcanza un nivel inmenso."

 

E. Rodríguez Marchante

ABC

-"Ventura Pons vuelve a demostrar que es un excelente director de actores y que, como cineasta, sabe que sabe lo que sabe, algo que Confucio consideraba la esencia de la verdadera sabiduría."

 

Sergi Sánchez

La Razón

-"Magnífica historia filmada con un estilo conciso... La virtud del trabajo de Pons estriba en hacer muy epidérmica la compleja marejada de relaciones..."

 

Quim Casas

El Periódico de Catalunya

-"No es una historia de "generaciones", sino algo más abstracto y absoluto que, alcanza una gran intensidad dramática. Ventura Pons sigue avanzando por un camino único en nuestro cine, demostrando que el concepto de adaptación literaria no está reñido con la modernidad,"

Antonio Weinrichter

CINEMANIA

-"Pons no solo comprende a sus personajes y sus debilidades, sino que los baña en un descomunal océano de carió. El adjetivo soberbio le queda corto al reparto de "Amic/Amat".

 

Jordi Batlle Caminal

Guía del Ocio

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